Licencia para estar triste
Hace varios días tengo la mirada ida en el vacío. No duermo bien, dedico mis horas de sueño en repensar sobre las cosas. Sonrío y me molesto, y vuelvo a sonreir. Sigo pensando y me vuelvo a molestar. Conmigo. Con él.
Estoy triste. Estoy feliz de estarlo.
Leyendo las cavilaciones de un amigo, concuerdo mucho con él. La tristeza está para vivirla, no se puede huir de ella. Yo siempre lo dije (me creen loca): hay que disfrutar de la tristeza. Ese vacío en el estómago, esa mirada perdida, ese pensamiento exagerado e interminable en la mente hay que aprovecharlo. Uno se inspira más cuando está triste, la exacerbación de sentimientos y el cruce entre ellos busca salir a empujones de uno, y muchas veces salen en la forma de cosas bellas.
No pretendo hacer nada con mi tristeza, pero no me odien si es que la canalizo mal que no siempre puedo controlarla. Si no soy la misma, pido permiso, y disculpas por adelantado.
1.10.2006
a la/s
9:42 a. m.
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