3.16.2007

Me gustas porque no te pareces a mí
No te pareces a nadie.
Eres un espejo del viento.
Eres fuerte.
Orgulloso.

A todos envuelves, a mí me abrazas.
Me siento tuya.
Pero tú eres del viento.
De nadie.
De nada.

11.13.2006

Diálogos internos de una niña boba

- qué pasa?
- Lo que pasa es que es como si no fueras quien yo pensé que eras. Tenías una chispa, eras diverti... ahora no sé, nos quedamos dormidos el uno sobre el otro. Como si me hubiera equivocado o uno de los dos cambió. Pueden haber sido esos dos meses...
- no entiendo
- no necesito esto ahora
- (...)

- Qué pasa, en qué piensas?
- En nada

10.22.2006

pero nunca será. Tú no eres esa,
yono soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros
Eras sí pero ahora
suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
vengo un poco de ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve rasgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mí cuando nos piensen solos.



Asunción de ti - Mario Benedetti

8.28.2006

Soy una llorona, siempre lo fui. Debo haber sido una niña insoportable, totalmente engreída, recurriendo al llanto para todo (pobre de mí cuando tenga hijos), pero sé que soy así.

Y además, lloro por cualquier cosa romantica o tristona. Lloré cuando entendí que la canción de Nido que siempre cantaba decía que La Catalina se re encontraba con su esposo perdido de hace tantos años, lloré en la misma época cuando me quise llevar una escoba chiquita (que iba perfecta con mi disfraz de bruja) y me dijeron que eso no se hacía. Me sentí tan culpable que lloré toda esa tarde. Cuando mi madre viajaba y volvía a Lima, lloraba de felicidad cuando la abrazaba; cuando mi bola se iba a tarapoto, lloraba cantando una cancion en mi cabeza que yo misma iba inventando mirando por la luna del carro. Lloraba cuando a mi hermana le compraban algo por su cumpleaños y a mi no me regalaban nada. Lloré viendo el Rey Arturo en una escena en que tiraban un caballito de madera al jardín y se mojaba por la lluvia.

Ahora también lloro. Lloro a veces cuando hago el amor, y lloro cuando estoy sola y siento que las cosas van mal. Lloro de frustración cuando me cargo de trabajo en la universidad y lloro cuando mi padre me clava la mirada porque no está de acuerdo conmigo, lloro cuando me habla entre dientes y lloro cuando hace llorar a mi hermana a punta de sermones. Lloro en cualquier película de amor, como lloré en antes del amanecer y cuando muere Jack en Titanic la segunda vez que la vi, y lloro cuando La Princesita dibuja un círculo en el ático para protegerse porque su padre murió. Lloro mucho pero prefiero que nadie me vea, porque sé que soy emotiva pero quiero parecer más fría. Si lloro frente a mi padre quedo como inmadura, si lloro frente a mi enamorado quedo como una niña, me gusta llorar pero prefiero hacerlo sola. Sin que nadie me escuche, como ayer frente a la computadora, como ayer casi todo el día.

8.26.2006

Con cuanta mierda en la cabeza puede uno irse a dormir?

- con mucha
(pero hubiera preferido hablarla, ya ni se que era lo que pensaba)

4.26.2006

ZZz...

Ayer dormí. Me acosté a las 6.15pm, me levanté a las 8.45pm, me dormí nuevamente casi llegando las 10pm, y me levanté a las 6.25am. Como hace tiempo no lo hacía, ayer dormí.

No lo celebro, porque duermo, principalmente por dos razones:
- por sueño
- por cobarde

Correcto, la respuesta es la segunda. Soy cobarde porque huyo. Porque hoy no me quiero, y no quiero que me quieran. Encuentro el escape en mis sueños. Huyo hacia morfeo quien es el único que me sabe acoger. Por eso me pongo a dormir.

Anyway, eso fue ayer, y hoy estoy despierta y con café en mano. No tengo planeado dormir hoy.

3.28.2006

El breve espacio en el que no estás

Luego de cuatro meses, un cortísimo verano y una serie innumerable de altos y bajos, me encontré (a mí, las mariposas siguen perdidas... y algo me dice que se fueron junto con mis lágrimas).

Será la dieta de mierda que purificó "cuerpo y alma", o será simplemente que pasó el famoso tiempo del que tanto yo hablaba. Como sea el caso, estoy nuevamente en mi punto inicial y me gusta, me gusta mucho.

Rebuscando entonces entre lo que había dejado en esta etapa olvidada, encontré un espacio vacío y sentí inmediatamente este huequito al que comunmente se llama "extranar". Otra vez sonreí al ver las fotos de mi cuarto que nunca saqué por falta de tiempo. Qué rico es sentir. (Nuevamente yo mirando las cosas desde afuera y descubriendo lo rico que es el amor, y lo delicioso que es el desamor)

Ahora, yo sé donde está la pieza que falta, solo que creo que aun falta un poco mas de tiempo para encajarla. Hasta entonces.

3.10.2006

Yo quería quererlo querer (pero él ya)

Hace 5 años me lo dijeron: "tú estás hecha para gustar". Para eso me hicieron. Para querer y que me quieran. Y para eso estoy ahora, y que equivocada estoy. No debo estar hecha para gustar, no sin que me gusten a mí primero... So, mu... come on.

3.02.2006

8:01 pm

Ya es hora de estar en mi casa, pero sigo en la oficina. Felizmente, hace un minuto di mi chamba por terminada. Terminada por hoy, porque para la terminada definitiva quedan unos días. Por eso no tengo apuro de quitarme todavía, me quedo esperando a un amigo para jalarlo y no me molesta escuchar la bulla que ahorita hace la radio prendida en medio del silencio de una oficina vacía.

Ando ansiosa por el cambio, pero dejo un poco de nostalgia por acá. Dejo cariños. Yo sé que me van a extrañar.

2.24.2006

Con un pie fuera

No me frustra enterarme que chicos que estudian conmigo ya están filmando sus primeros comerciales, publicando avisos y ganando premios. No me frustra, pero sí debo admitir que me genera una sana envidia. En buena onda, al fin y al cabo no estoy haciendo nada para entrar en el mercado de publicistas... aún.

Ayer recibí una oferta que he decidido no dejarla pasar. Por ahora está en oferta, me he estado escribiendo con el creativo, contándole de mí, mandándole el CV y hoy me estaré juntando con él. Espero que todos, tanto en la oficina, como en mi familia, entiendan que me quiero ir, que vale la pena la merma de sueldo, que está bien dejar esta chamba de oficina. No quiero sonar romántica, ni tampoco quiero que suene a floro, solo estoy en busca de mi "yo quiero ser".

2.19.2006

Se busca

Siempre que empiezo a salir con alguien, se me acercan mis guardaespaldas (o guarda-corazones, en realidad), mis amigos más cercanos que saben cómo soy: una enamoradiza. Me preguntan cómo estoy, me preguntan quién es él, cómo va todo, cómo me siento... escucho atenta los consejos -nunca está de más escuchar- y me lanzo a la piscina, muchas veces vacía.

Es la verdad. Soy una enamorada del amor, me gusta que mi corazón vaya a mil y tener la cabeza en las nubes. Vivo buscando sentir esas cosquillas en el estómago, también llamadas mariposas.

Hoy nuevamente tengo a mis guardaespaldas atentos. Esta vez están contentos, ansiosos de que algo suceda. Solo existe un problema: se me perdieron las mariposas. No siento lo que debería estar sintiendo. No entiendo por qué. Él me gusta, es buenísimo, y me quiere. Pero yo... yo quiero mis mariposas. Exijo mis mariposas. ¿Se las habrá quedado alguien? Si las encuentran, prometo recompensa.

Preguntas de la vida - 1

Se han dado cuenta que a comienzos de verano, la carretera se llena de perros atropellados? Los encuentras de todo tipo, de todo tamaño, golpeados o mutilados. Hoy, a mediados de febrero, ya no los ves. Habràn aprendido a usar los puentes o es que se extinguen en enero?

2.17.2006

Un mail que me llegó de alguien a quien le llegó primero

"Love is the general name of the quality of attachment and it is capable of infinite degradation and it is the source of our greatest errors"
IRIS MURDOCH, The Sovereignty of Good

Procuro, aunque mucho cueste, no medir qué tan enamorado estoy (ahora ando con alguien, pero uno siempre anda medio enamorado de muchas, aunque esté solo) pero cuando se me ocurre hacerlo lo hago basándome básicamente en la frase que te puse arriba. ATTACHMENT es la palabra clave, como decirlo en castellano? se me ocurre de pronto algo como, APEGO?, NECESIDAD?, que tanto me costaría levantarme a la mañana siguiente y ver como mis pies, adiestrados en comprobar casi automáticamente la presencia de "ella" al lado mio, se dieran repentina cuenta que una fuga sin remedio ha ocurrido. Y asi mañana tras mañana o noche tras noche (se me ocurre ahora "tardé en aprender ha olvidarle 19 días y 500 noches).
Tengo una teoría. Se llama oficialmente la teoría del ETA (teoría de Bryce en realidad). ETA son las siglas de "Estimated Time of Arrival" que en el idioma de los aviones se utiliza para saber "la hora probable de llegada". Estoy seguro que lo que falla cuando lo que sucede entre dos falla, es básicamente el ETA. Uno puede enamorarse de la más fea o la más guapa, de una YANG cuando uno es un YING sin remedio, en fin del más alejado prototipo ideado de la pareja ideal, y hasta a veces de la persona perfecta y de quien uno ha estado enamorado persistentemente durante años. El asunto es el tiempo, HOY 24 de enero de 2006, a las 19:58 (hora del puto meridiano inglés) puedo estar listo para enamorarme de alguien en general o en especifico, pero NO de alguien diferente a esa idea, o mañana al despertar sucederá todo lo contrario. Esta noche seguramente hablaré con mi novia, pero antes de dormir pensaré en alguien más? Nuestro TIEMPO interno, nuestros aviones estarán llegando a la misma hora a ese aeropuerto tan caótico y poco fiable que ha sido siempre (está en los libros y en los sufrimientos literarios -que hemos heredado) el amor?.

Ojalá y te sirva de algo.
Un beso a lo "antes del amanecer" antes de la despedida, aunque sea sólo por esta noche.

2.15.2006

Back again

Por algún motivo hoy me siento renovada. Será que hoy el espejo no me sacó la lengua, o que salió el sol desde temprano, puede ser también porque me subí a mi carro con la canción que, creo es, mi favorita del verano. Qué será. Pero hoy sentí que podía decir nuevamente, después de un buen tiempo: "soy feliz".

¿Y a qué sabe mi felicidad? Sabe a satisfacción. No me falta nada, no deseo nada que no puedo tener. Tampoco me sobra mucho, pero estoy en el punto exacto en que lo que tengo es lo que necesito.

Breve, muy breve, recaída cuando vi caminar a ese sujeto arrancándome un "por qué". Inmediatamente me paré, fui por un café con Sublime y me bastó. Un pequeño placer capaz de reafirmar mi estado de ánimo del día de hoy. Je.

2.13.2006

La mala

Tengo la firme idea de que toda historia de pareja, toda relación, es digna de ser escrita. Pónganlo donde quieran: una película, una novela o una serie de televisión; quizá llegue a ser un reality o un programa de concursos, y esperemos que no se convierta en un policial en las noticias.

En mi caso, estoy jodida. Hace rato vengo tratando de filmar las últimas escenas, pero no me dejan (si fuera novela, diría que el rating está que pide más), pero no es novela, yo decidí que era película, y película sin secuelas. No soy directora de mi película, soy una simple actriz, y no cualquiera actriz, soy la villana.

En toda historia es así: hay una buena, hay una mala (o bueno, o malo... como sea). Y en lo que son malas, hay distintos tipos: está la loca, la que tiene un plan malévolo que busca alcanzar una extraña meta, algo así como conquistar el mundo. Está la envidiosa, que no tiene lo que quisiera tener y hace lo que sea para alcanzarlo. Y está la perra, esa imbécil que hace lo que hace no por amor, sino por odio. Quiero cagarla a ella, es lo único que me interesa.

Yo soy esa última. Esa perra que no quiere cagar a ninguna ella, pero está empecinada a cagarlo a él. Ahora, no creo que todo haya empezado así, pero así podría ser interpretado y no hago nada para cambiar la opinión del público. Es más, si llegaron tarde a la película, no entenderían nada y no demorarían en juzgar y decir "que maldita". Pero ya fue, no quiero ser la heroína de ninguna película, y no me interesa si es que mi historia le gusta o no a quién la ve. A mí ya no me gusta, está a punto de convertirse en una trillada comedia romántica sin final feliz.

FIN

2.01.2006

Yo quiero ser...

La canción de Nubeluz que cantaba cuando era chica (más chica) hablaba de querer ser ingeniero, astronauta, jardinero... la verdad, yo nunca quise ser ninguna de estas cosas, pero haciendo ayer un recuento de todo lo que quise ser en mi vida, me di cuenta que son más mis intentos frustrados de todo, que mis logros. Caray, qué problema.

Yo quise ser profesora. De hecho fue lo primero que quise ser. Tenía a mis dos primas menores (las primeras de 14 que vinieron después) y no tenían ni 6 años y yo quería enseñarles a multiplicar. Años más tarde me di cuenta que los niños me volvían loca y que ser profesora no era sólo poner ceros (me encantaba jalar a los alumnos de mis tías cuando me dejaban corregir sus exámenes)

Yo quise ser actriz. Será que de niña era una llorona engreída que me sentí identificada con actriz de novela mexicana. Como sea, yo estaba segura que algún día estaría en las tablas de broadway. Pero mi mayor éxito fue en las tablas del auditorio del Regatas. Recuerdo que mi papel fue ovacionado (tengo testigos, años después me reencontré con un chico que había estado en la misma obra que yo), pero de ahí no hice nada más. Un día me tocó exponer frente a clase y mi voz tembló tanto que la clase pensó que lloraba. Vendí mi sueño de ser actriz por pánico escénico. Excelente.

Yo quise ser #1 del ATPtour. Mi problema fue que entrené toda mi vida con un profesor de tenis, pero cuando me ponían en un partido no hacía más que ponerme nerviosa, fallar los saques, tirar la bola afuera. Pero bueno, todo era superable hasta que apareció Duilio. Pequeño arequipo de 6 años (yo tenía 15). Me ganó en un "reñido" partido. Le deseo lo mejor.

Yo quise ser redactora creativa. Aún estoy trabajando en eso y espero no rendirme en el intento. (Telefónica, no me lleves contigo!! Tururú... tururú...)

1.10.2006

Licencia para estar triste

Hace varios días tengo la mirada ida en el vacío. No duermo bien, dedico mis horas de sueño en repensar sobre las cosas. Sonrío y me molesto, y vuelvo a sonreir. Sigo pensando y me vuelvo a molestar. Conmigo. Con él.

Estoy triste. Estoy feliz de estarlo.

Leyendo las cavilaciones de un amigo, concuerdo mucho con él. La tristeza está para vivirla, no se puede huir de ella. Yo siempre lo dije (me creen loca): hay que disfrutar de la tristeza. Ese vacío en el estómago, esa mirada perdida, ese pensamiento exagerado e interminable en la mente hay que aprovecharlo. Uno se inspira más cuando está triste, la exacerbación de sentimientos y el cruce entre ellos busca salir a empujones de uno, y muchas veces salen en la forma de cosas bellas.

No pretendo hacer nada con mi tristeza, pero no me odien si es que la canalizo mal que no siempre puedo controlarla. Si no soy la misma, pido permiso, y disculpas por adelantado.

12.21.2005

Me siento feeling, me siento lonely

Me habían dicho que era en los domingos cuando uno extrañaba más a un enamorado. Estar todo el día viendo tele, o haciendo nada pero con alguien. El descanso compartido, como lo bautizamos hace muchos años con mis mejores amigos y mi primer enamorado.

Entonces, cuando pasé mi primer domingo de soltera, me sentí totalmente superada. No recuerdo si habré hecho algo con alguien o simplemente me habré quedado en mi casa. Creo que fui a jugar tennis ese día, o creo que no. El punto es que ese domingo sin enamorado no fue triste, sino relajante. Hasta me sentí mal por estar tan bine.

Sin embargo, los días pasaron y me di cuenta que no era el domingo el día que me traería más nostalgia de estar con alguien, sino el resto de días de la semana. Ese lunes salí al cine, pero el martes me quedé en mi casa. Me quedé sin nada que hacer, ni nadie con quien hablar; no había nadie en el msn, nadie a quién escribirle. Es más, creo que tampoco había nadie en mi casa ese día y me sentí sola. “Lonely” como dice la –muy mala- canción de Líbido.

De acá que pueden decir que habré cambiado. Antes era de quedarme siempre en mi casa, sabía lo que tenía y que G estaba a una llamada de distancia o a solo un clic para poder conversar. Pero ahora que G no está, tengo la necesidad de distraerme. No es que evada la situación de estar sola, es la ansiedad y la inquietud. Me arrimé a un tercero para sentirme más cómoda, y a todos mis amigos para el resto del tiempo. Me dediqué a salir casi a diario, primero tenía la universidad, luego el plan pastel con “el otro” o la juerga con mis amigos de toda la vida.

G dijo que me había dedicado a tomar desde que terminé con él. Es mentira. Si tomé, no fue distinto a lo de toda la vida. Que salgo más, es verdad. No a todo el mundo le gusta el café, por lo que mi plan tranqui de toda la vida no pudo ser una constante Si me “juergueo” más es porque tengo más opciones, si salgo en mi carro y me voy de un rincón a otro de Lima es porque estoy sola y no dependo de nadie. Si me quejo es porque no lo valoro todavía, si me divierto es porque estoy muy bien así.

Eso sí, debo admitir que es muy hipócrita de mi parte jactarme de que me gusta estar sola. No siempre tengo ganas de estar sola. Soy demasiado social, creo. O, aunque diga lo contrario y nunca lo admitiré, demasiado dependiente. El tema del “otro” duró muy poco, y no porque yo lo haya querido así. Culpo a mi dependencia, no a él, aunque fue él quien me dejó sentirme tan cómoda a su costado. Ahora me da pena que haya terminado porque había construido un soporte, al mismo tiempo creo que es mejor porque no me permitía ser sincera conmigo misma, ni con lo que realmente sentía. Llené un vacío con una pieza que no correspondía a ese lugar pero yo lo hice encajar. Ahora tengo este vacío de nuevo y de ahí el título de esto, nuevamente me siento Sola. (nótese la S mayúscula)

12.17.2005

La del espejo

Hoy en la mañana, la maldita del espejo me sacó en cara todo lo que yo nunca quiero aceptar. Me dijo que mi peinado es despeinado, que mi gimnasio no está funcionando, que si sigo rompiendo la dieta (como la rompí comenzando el día, en el desayuno) nunca logré darle curvas a mi cuadrada figura. Sumado a esto, la otra del espejo me mostró las marcas en mi caara, las que tengo de hace poco, las que tengo de hace tiempo. Me mostró las manchas de mi espalda, los rollos que salen cuando trato de verlas y una vez que los tapo con un polo, los rollos que sobresalen como si quisieran también verse en el espejo. Me pongo un pantalón nuevo y me doy cuenta que ningún pantalón me va a quedar jamás, que mis piernas son muy flacas, mis caderas perfectas pero no en proporcion a las piernitas, mi trasero inexistente, y mis caderas bajas... jajaja, vaya eufemismo para los rollos.

Me hace probarme mil polos, mil pantalones. Temino poniéndome lo mismo de siempre, mi ropa de batalla, mi "así pasas piola". Guardo entonces los 400 soles de ropa que gasté en el esperado cierrapuertas. La guardo en un mismo cajón, arrugada como si no me interesara lo que ayer me parecía una especie de premio por este año, porque no la necesito hoy que me siento gorda.

Al final de esta batalla con la otra del espejo, me doy cuenta que no puedo evitarla, que no puedo matarla ni negarle la existencia. Le busco una solución pero no aparece. Opto por la depresion, por los "estoy gorda", "maldita la hora que decidi no levantarme para ir al gimnasio", "me quedarán laxantes?". Quizá debería conseguir un espejo que adelgace la figura o conformarme un poco, que lo compre a quien le guste y si nadie lo compra, seré yo la que elija. Maldita, no podrás conmigo.

12.10.2005

Soledades contemporáneas
(Sacado de Entre la soledad y el amor - A. Bryce Echenique)


La juventud se ha convertido casi en una forma de sabidurìa y, sin duda, hoy Vìctor Hugo no se atreverìa a escribir un Arte de ser abuelo. El verdadero arte consiste actualmente en permanecer joven y en no ponerle lìmite alguno a la libertad de amar sin comprometerse, prolongando indefinidamente el plazo de una deliciosa irresponsabilidad. Todo es posible y nada es grave cuando se es joven. Y la asociaciòn entre juventud y solterìa provoca nostalgia entre los adultos casados. El matrimonio es un prisma deformante cuando a travès de él se observa la soltería de otros. El hombre y la mujer casados tienden a atribuirles y envidiarles a los solteros todas las conquistas que no tuvieron.

La evolución de las costumbres ha reforzado decisivamente la legitimidad social de la juventud. Y, además del atractivo que siempre tuvo, la juventud se beneficia actualmente del atractivo que le confiere la libertad sexual y sentimental propia de nuestro tiempo. Mujeres y hombres de cualquier edad pueden disfrutar de esta libertad, pero, de hecho, la juventud es la gran favorecida. La soltería se ha convertido en un período de prueba en el que el individuo aprenda a conocerse mejor y al que la moral de hoy se adapta perfectamente.